sábado, 3 de septiembre de 2016

Un montón de letras para el olvido

Tengo un sin fin de razones por las cuales moriría por un beso tuyo y un puñado más que pondría en tus manos para que fueras tú la que tomara la decisión de acabar con mi alma. Pero estoy seguro que tu no podrías elegir alguna y la única razón la describe tu mirada, " Ya no hay o es que nunca hubo ese brillo que reflejara mi alma”.

Sería cobarde mi decisión de alejarme sin luchar por ello o quizás inteligente al darme cuenta que tu bienestar y que en todos tus sueños yo no figuraba en la más mínima ocurrencia. Aunque desde un principio me di cuenta de tu indiferencia trate de hacer agradables nuestros encuentros, desde la fragilidad de un simple mensaje por la mañana que deseaban que  millones de sonrisas inundaran tu corazón; hasta pedirte por no decir "Suplicar" cada semana sólo unos minutos de tu atención.

Despertar en esta realidad me conlleva a pensar en todo lo que hice a tu lado y todo lo que podría hacer o incluso todas esas acciones frustradas por tu indiferencia que ya no tenían el sentido de ser.

Después de tomar dos tazas de lo que es mi inspiración con un toque de cafeína, me di cuenta que me toca tomar las acciones que el destino tiene preparas para mí y que tu infinito orgullo junto con la mediocridad del mío, nos alejaría por mucho tiempo o quizás nunca se volverían a cruzar nuestras miradas. Sin embargo con el mundo en tus manos me dejas unos de los más lindos recuerdos que permanecerán en mi mente. 


(Arturo Bernal. 07/2016)